sábado, 18 de febrero de 2012

Cuarta sesión.


Narración ficticia.

Cuentan que en el principio de los tiempos, Dios les dio vida a los rarámuri y el diablo a los chabochis (mestizos). Sus leyendas o mitos son tan reales pero a la vez tan fantásticos que para ellos significan mucho y los veneran haciendo ritos. Al igual que veneran a los mitos o leyendas veneran también a sus dioses haciendo ceremonias de agradecimiento o de veneración hacia ellos. La mayoría de los lugares donde viven los rarámuris se han vuelto sitios turísticos a donde vienen personas nacionales y extranjeras. Así explican las relaciones asimétricas entre la sociedad rarámuri y la sociedad mestiza. La leyenda de la cascada Basaseachic. Antes de que llegaran los españoles a esa tierra, Candeñama era el amo y señor de la alta tarahumara y tenía una hija llama Basaseachic de extraordinaria belleza. Muchos aspiraban a ella, y celoso el padre, les impuso pruebas muy difíciles, cuatro de ellos las superaron. Pero, en la última prueba que Candameña les impuso, todos murieron y Basaseachic desesperada se arrojó al abismo. Su caída se transformó en una cascada por la poderosa magia del brujo del lugar. Desde entonces su cuerpo no ha dejado de fluir por las profundidades de la barranca. Nunca se supo de Candameña.


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